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1- ¿Cómo se diferencia de otras enfermedades neurológicas?
2- ¿Es una enfermedad contagiosa?
3- ¿Es una enfermedad hereditaria?
4- ¿Qué debe hacer una persona a la que le diagnosticaron EM?
¿A dónde puede acudir?
5- La nutrición y la EM
6- ¿Qué sucede con el entorno familiar?
7- ¿Existen ventajas impositivas?
8- Implicancias psicológicas
9- Relaciones familiares
¿Cómo se diferencia de otras enfermedades neurológicas?
El hecho fundamental en el diagnóstico de EM es la existencia de dos o
más lesiones de la sustancia blanca del SNC, separadas anatómicamente y
temporalmente. Por esta razón se ha descripto varios criterios
diagnósticos, que incluyen la evolución clínica, los datos de LCR, los
hallazgos de los potenciales evocados y de RMN, Por lo tanto cualquier
cuadro neurológico que afecte la sustancia blanca produciendo dos o más
lesiones, y cuyos síntomas sean similares a la EM, es decir, aparecen y
mejoran o tienen un curso progresivo, pueden confundirse temporalmente
con EM. Es así, que la diferencia con otras entidades similares radica
fundamentalmente en el análisis minucioso de la evolución, de los
hallazgos clínicos y de los estudios solicitados, y el examen
neurológico.
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¿Es una enfermedad contagiosa?
EM no es en ningún modo una enfermedad contagiosa. No existe ninguna
evidencia que demuestre algún agente infeccioso involucrado en el
desarrollo de la enfermedad. No obstante, debe tenerse en cuenta que
procesos infecciosos pueden desencadenar nuevos episodios en pacientes
que ya presentan la enfermedad.
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¿Es una enfermedad hereditaria?
EM no es una enfermedad hereditaria. Existe sí la posibilidad de
heredar cierta predisposición a desarrollar la enfermedad. Así existen
familias en las cuales se pueden ver varios miembros afectados por la
enfermedad. Sin embargo, en más de] 80% de los casos no existe
compromiso de otro miembro de la familia.
La
fertilidad de las mujeres con EM no se ve afectada por la enfermedad-
Esto cobra particular significación ya que la mayoría de los pacientes
con EM son mujeres entre 20 y 40 años. El embarazo ejerce un efecto
"protector" sobre el desarrollo de EM, particularmente durante el 2do y
3er. Trimestre. De manera opuesta en el período post parto las
posibilidades de presentar nuevos episodios se incrementa hasta 3
veces. Frente a estas posibilidades es importante considerar el uso de
tratamientos inmunomoduladores inmediatamente después de¡ parto. Como
consecuencia de ello se deberá sacrificar la lactancia materna.
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¿Qué debe hacer una persona a la que le diagnosticaron EM? ¿A dónde puede acudir?
La evaluación y seguimiento por parte de un Neurólogo deben Ser el
primer objetivo. AMEM cuenta con un equipo de profesionales
especializados capaces de asistir las necesidades de la persona con EM
en las distintas etapas de la enfermedad, así como proveer otros
servicios como orientación inicial, asistencia al grupo familiar,
grupos de autoayuda, talleres recreativos, neurorehabilitación integral
o charlas informativas. Un diagnóstico de EM supone una crisis
emocional que en algunos casos puede requerir de apoyo psicológico.
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La nutrición y la EM
Entre
los numerosos estudios realizados no existen pruebas de que una dieta
con determinadas características sea eficaz para atenuar los efectos de
la esclerosis múltiple (EM), sin embargo el uso a largo plazo de una
dieta pobre en grasas saturadas, parece reducir el número de
exacerbaciones. (Fitz Gerald, 1987).
Aunque no hay evidencia de una firme eficacia en la implementación
de éste tipo de alimentación tampoco resulta perjudicial siempre que,
desde el punto de vista nutricional, responda a cuatro principios
básicos:
Cantidad
Instituir una ingesta con un aporte calórico dirigido a mantener un peso corporal deseable.
Calidad
Aportar
todos los principios nutritivos que el organismo necesita para
mantenerse sano, hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales,
vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esnciales.
Armonía
Asegurar una distribución armónica entre los distintos principios nutritivos para que el organismo los utilice convenientemente.
Adecuación
Adecuar
la alimentación a la sintomatología presente (disfagia, constipación),
gustos, hábitos alimentarios y posibilidades económicas.
A
partir de la pirámide de alimentos, que enumera un intervalo
correspondiente al número de porciones de cada uno de los cinco grupos
de alimentos, se puede realizar una selección adecuada para lograr el
consumo de una dieta variada y equilibrada, incluyendo diariamente en
las cantidades recomendadas la mayor variedad posible de alimentos para
asegurar el aporte de todos los nutrientes.
Pirámide de alimentos

¿A qué equivale una porción?
| Grupos de alimentos |
Porción |
| Cereales – pan – pastas |
1 rebanada de pan _ taza de cereales cocidos |
| Vegetales |
1 unidad mediana ó 1 taza de vegetales cocidos |
| Frutas |
1 unidad mediana |
| Carne - huevo |
1 porción chica
1 huevo entero, 2 veces por semana.
Clara de huevo, 1 unidad diaria |
| Lácteos |
1 vaso de leche o yogur |
Cereales. Pan. Pastas
Son
alimentos de origen vegetal, ricos en hidratos de carbono, en
polisacáridos, con una función claramente energética. Los productos
integrales aportan minerales, vitaminas y fibra.
Se recomienda utilizar el pan en desayuno y merienda, evitando su consumo como acompañante de comidas principales.
Las legumbres se emplean como reemplazo de cereales.
Vegetales
El
contenido en minerales, vitaminas y fibra es muy variable de un vegetal
a otro. Diariamente es necesario consumir una porción de vegetales
crudos. Es importante la selección del método de coción para evitar las
pérdidas de nutrientes.
Frutas
Aportan
al igual que los vegetales, minerales, vitaminas y fibra, se recomienda
diariamente entre dos a cuatro porciones, entre las que se sugiere
incluir al menos un cítrico. Es necesario tener en cuenta que las
frutas secas tienen una densidad calórica muy superior a las frescas.
Carnes. Huevo
Son fuente de hierro, especialmente la carne vacuna, de fósforo, potasio y vitaminas del complejo b.
En cuanto a su contenido graso, predominan las grasas saturadas.
Los
pescados, a diferencia de otras carnes, contienen ácidos grasos
polisaturados, entre los que se destacan el ácido linoleico, linoleico
y los omega 3, de especial interés por sus particulares características
de inmunomodelación. Los ácidos linoleico y linolénico se consideran
esenciales por cuanto no pueden ser sintetizados en el organismo y
deben ser provistos por la alimentación.se recomienda el consumo de
pescado tres veces por semana.
Es conveniente el empleo de clara y no de huevo entero para evitar el consumo de grasas saturadas.
Lácteos
La
leche, el yogur y los quesos aportan fundamentalmente calcio y
proteínas de alto valor biológico. Se recomiendan los del tipo
descremado.
Actualmente existe en el mercado una leche parcialmente descremada,
Fortificada con ácidos grasos (omega 3) y vitaminas.
Recientemente
salio a la venta una línea de alimentos probióticos que favorecen el
equilibrio de la flora intestinal y la regulación de la motilidad
intestinal. ( Yakult – Actimel)
Azúcares. Dulces. Grasas.
Son
alimentos de apreciable densidad calórica. Se pueden consumir con
moderación azúcar, miel, dulces, y reducirlos si las necesidades
calóricas son bajas. Es conveniente evitar el consumo de dulce de leche
por su contenido en grasa saturada.
Es necesario consumir una
determinada cantidad de grasa, haciendo una selección de las mismas,
optando por las que aportan fundamentalmente ácidos grasos
polisaturados. Los aceites de maíz y girasol aportan una buena cantidad
de ácidos grasos esenciales y vitamina E.
A través de la
implementación de un plan de alimentación personalizado se logra
mantener o recuperar el estado nutricional en función de una mejor
calidad de vida.
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¿Qué sucede con el entorno familiar?
¿Existe alguna ayuda para los hijos, maridos/mujeres, padres y hermanos?Cuando
Una persona recibe el diagnóstico de EM todo el grupo familiar se ve
afectado- Teniendo en cuenta que se trata de familias jóvenes en pleno
desarrollo,
el impacto es seguramente mayor en cada uno de los
integrantes. Ante el diagnóstico, lo más aconsejable es INFORMARSE,
asegurarse la seriedad de la fuente de información (preferentemente del
neurólogo de cabecera y de EMA). EMA tiene un departamento de Atención
a Personas con EM y a familiares, donde podrán recibir adecuada
información Asimismo, mensualmente se brindan charlas informativas para
público en general acerca de temas relacionados a la enfermedad.
Existen Grupos de auto-ayuda para familiares donde se pueden compartir
experiencias y obtener apoyo.
En aquellos casos en que la enfermedad
produce mayor discapacidad, el papel de la familia es clave para el
proceso de Neurorehabilitación, así como para aceptar y entender el
nuevo cambio de los roles familiares.
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¿Existen ventajas impositivas?
Las personas discapacitadas no gozan de beneficios impositivos,
a excepción de la adquisición de un vehículo para discapacitado. En
este caso están exentos de¡ pago de los derechos de importación,
impuestos internos y a las ganancias. Municipalmente están exentos de¡
pago de patentes. También gozan de libre tránsito y estacionamiento.
El
beneficio está encaminado para facilitar la ocupación e integración de
los discapacitados, por ejemplo, los empleadores que contraten personas
discapacitadas, gozan de una declaración especial equivalente al 70% de
las remuneraciones de dicho personal por período fiscal.
Asimismo,
el empleado que tenga a su cargo un hijo discapacitado, tiene duplicado
el importe por asignaciones por tal concepto. Pero no existen otro tipo
de beneficios para el discapacitado. Sí gozan de beneficio impositivo
respecto de¡ ¡VA, aquellas instituciones que sin fin de lucro procuren
asistentes a tales personas.
Queda otro aspecto importante y que
no se cumple en la mayoría de los supuestos: las características
edilicias que deben cumplir los edificios públicos y lugares de tal
carácter.
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Implicancias psicológicas
¿Qué recursos son importantes para afrontar las alteraciones psicológicas de la EM?
El conocimiento de los recursos es fundamental ya que permite realizar una búsqueda más adaptada a las necesidades.
- Relación
fluida y de confianza con el equipo médico tratante. La cronicidad de
la enfermedad convierte al equipo médico en “nodo” permanente de la
nueva “red” de sostén necesaria.
-
Entrevistas
de contención y orientación personales y/o familiares con un
profesional especializado en la temática. Este es un recurso ordenador.
Frente a la angustia y confusión inicial aporta información y
estrategias útiles frente al diagnóstico.
-
Diferentes
niveles de conexión con personas que cursen una situación homogénea en
cuanto a la EM - Esto permite no sentirse "único" frente a una
enfermedad poco frecuente. En enfermedades crónicas resulta fundamental
contar con otros. Los pares se convierten en "compañeros de ruta"
y potencian el proceso de adaptación.
-
Comunicación telefónica con personas con EM.
-
Comunicación vía e-mail.
- Grupo de Apoyo con el criterio de agrupación homogénea, según situaciones vitales y estadío de la enfermedad.
- Psicoterapia focalizada en la adaptación y reacomodación frente a la enfermedad.
- Proceso terapéutico más amplio. Las situaciones de crisis pueden “detonar” una necesidad de trabajo terapéutico previo.
Intervención psiquiátrica con prescripción de psicofármacos.
- Actividades de re-socialización (cuando, a partir de la EM, se generó un estado de aislamiento y encierro)
A cada diagnóstico de situación realizado en
forma integral, le corresponde una estrategia de recursos singular.
¿Cuáles son las reacciones más frecuentes frente al diagnóstico de EM?
Esquemáticamente podríamos pensar dos momentos en la reacción.
La etapa del diagnóstico suele generar mucho
movimiento, personal y familiar. Consultas, confirmaciones, búsqueda de
información. Hoy el diagnóstico suele ser más rápido, por lo cual
genera un impacto de sorpresa mayor, si bien, por supuesto, resulta
beneficioso en cuanto a la respuesta terapéutica.
La segunda etapa suele mostrar grandes
diferencias entre distintos pacientes y aún dentro de una misma familia.
Siguiendo con el esquema, podemos ver tres tipos de reacciones frecuentes.
-
Inclusión importante de la temática en la vida.
-
Necesidad de no incluirla, no mencionarla, y “hacer de cuenta que no está”.
-
Reacción combinada, la cual sugerimos como más saludable:
Elaborar muy bien la inclusión de la enfermedad en cuanto a recursos
necesarios, cambios y proyectos como para seguir desarrollando una vida
“con EM” y no convertirla en el eje principal.
Las diferentes reacciones dentro de una misma familia generan un fuerte impacto en lo vincular.
Debemos entender que la NO inclusión de la
temática por parte de algún miembro es también una reacción, y una
etapa en el camino de la adaptación.
La cronicidad da tiempo y necesita tiempo.
¿Cuál es el impacto emocional que genera la EM?
El impacto emocional de un diagnóstico es alto. Si a esto le sumamos
que se trata de una enfermedad neurológica, crónica, incierta, con
posibilidad de ser progresiva e inhabilitante, y que aparece en una
etapa de la vida en la que no se está preparado para incluirla,
indudablemente entendemos que el impacto es aún mayor.
Resulta útil entenderlo como un proceso de DUELO.
Duelo por la salud perdida, por un cuerpo sin diagnóstico, duelo por
capacidades perdidas, o por la posibilidad de perderlas, duelo por la
fantasía de invulnerabilidad, por funciones o roles modificados.
Y esto nos permite entender la reacción
emocional comprendiendo las etapas que suelen constituir un proceso de
duelo.
Período de shock.
Se retira la energía del mundo exterior y todo gira alrededor de la EM.
Sentimientos predominantes: sorpresa, confusión, desorganización
(cuanto más precoz es el diagnóstico mayor es la sensación de sorpresa)
Fuerte conmoción familiar.
Anhelo y búsqueda de lo perdido.
Intento de revertir lo irreversible. Sentimiento predominante: ira. Cuestionamiento del diagnóstico y del equipo médico.
Conciencia de situación. Asunción de la pérdida.
Sentimientos predominantes: vacío, desesperanza, depresión.
Reorganización
Comienzo de aceptación.
Sentimiento predominante: paulatino bienestar.
Momento de cambios y nuevos proyectos.
Esto nos permite comprender el impacto
emocional como un proceso dinámico, transitarlo con menos temor,
sabiendo que así es el camino de la adaptación activa.
Sabemos que en la EM se pueden
re-activar nuevos duelos, pero todo duelo elaborado deja un
aprendizaje. Se puede atravesar costosamente las diferentes etapas,
elaborarlo, y reconstruir.
¿Es necesaria siempre una ayuda psicológica?
No siempre, si entendemos como ayuda psicológica la concurrencia a una
psicoterapia en su formato tradicional. Ahora bien, si podemos ampliar
el concepto e incluir diferentes tipos de recursos, diríamos que alguna
forma de ayuda psicológica debe estar presente, sobre todo en el primer
tiempo de convivencia con el diagnóstico y frente a situaciones de
cambios importantes.
En este sentido incluimos la contención, la
orientación, el acompañamiento personal y familiar específico, en
cuanto a la incorporación de la enfermedad en la organización de vida
previa, como pilares de la intervención psicológica.
Esto nos exige contar con una serie de
recursos a disposición y la posibilidad de intervenir en forma
artesanal y dinámica. Cada persona con EM necesita un tipo de ayuda
diferente y modificable según el momento.
En el abordaje de la EM ya es consenso el
concepto de integralidad. Pues bien, la mirada integral debe incluirse
en cada aspecto de la esclerosis que analizamos. No podemos pensar la
enfermedad en forma aislada. Aparece en la vida de una persona, en un
momento determinado de su historia, que cuenta con una cantidad de
herramientas previas y que comparte su vida con determinadas personas.
En ese contexto intervienen también como variables de repercusión
psicológica el tiempo de elaboración del diagnóstico, la red de
contención existente, el tipo de EM, el momento de evolución de la
enfermedad y el tipo de cambios necesarios en cuanto a actividad
previa, funciones y roles.
La intervención
psicológica, entonces, debemos pensarla desde una dimensión preventiva
y resulta clave la flexibilidad de quien brinda dicha ayuda.
Entender la esclerosis múltiple es entender que no hay un modelo único
de intervención y que las necesidades de quien la padece son tan
múltiples como sus lesiones.
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Relaciones familiares
¿Cuáles son los elementos claves en la comunicación familiar luego del diagnóstico de EM?.
En principio debemos entender que la EM “entra” en una familia que ya
posee una dinámica comunicacional y esa será su modalidad de respuesta.
Pero sugerimos algunos elementos claves para pensar y mejorar la comunicación.
- La enfermedad afecta a todos y por lo tanto el trabajo de adaptación también es común a todos.
- Los tiempos y modalidad de respuesta son diferentes en cada uno.
- Pueden
coexistir en una misma familia dos reacciones habituales. Quien
funciona con la fantasía mágica que sostiene que “de lo que no se
habla, no existe”. O quien siente que puede manejar mejor la
situación si habla y se ocupa en forma permanente del tema. Estas
diferencias son las que a menudo imposibilitan la comunicación.
Entender estas reacciones como respuestas adaptativas y dinámicas,
permite buscar espacios intermedios que faciliten el encuentro.
- Abrir
canales de diálogo para ser utilizados por quien lo necesite, en el
momento en que lo necesite. Ofrecer el diálogo, sin imponerlo.
- Compartir los sentimientos, aún los más desagradables. Esto los legitima y naturaliza.
- No es conveniente interpretar el sentir del otro. El riesgo es desvirtuarlo según la sensibilidad propia.
- Transmitir claramente las necesidades. Nada debe adivinarse.
- La mejor intención de cuidado puede resultar perjudicial, si no responde a una necesidad real del otro.
- Los
ocultamientos que se realizan para cuidar a los hijos menores,
paradójicamente despiertan peores fantasías en relación con la
enfermedad. Ya son parte de situaciones familiares diferentes, médicos,
diálogos, tensión, angustia. Es definitivamente mejor que reciban
información tranquilizadora, sin detalles innecesarios, que ponga
nombre a lo que está sucediendo.
Es
clave la forma en que se nombra a la EM dentro de la familia.
Naturalizarla y des-dramatizarla permite incorporar una vivencia
distinta.
“Aprovechar” la EM
para reflexionar acerca de las herramientas comunicacionales con las
que cuenta la familia. Esto puede convertirse en un “beneficio
secundario” de la enfermedad.
Hay una pregunta
“mágica” que nunca debe faltar: ¿Qué necesita el otro? Descentrarse de
las propias demandas para poder pensar en el otro resulta una práctica
familiar armonizadora y saludable.
¿Qué reacciones encontramos más frecuentemente en padres, cónyuges, hijos y amigos de personas con EM?
Para graficar las reacciones más frecuentes puede resultar útil
referirnos a las “desviaciones” habituales que nos muestran las
tendencias comunes, llevadas a un extremo.
Padres: la situación más habitual es que se
trate de padres de jóvenes o adultos. Se produce un fenómeno
interesante, que es la “a-temporalidad", donde lo cronológico
desaparece y resurge la sensación de dependencia infantil. El
hijo con una enfermedad es vivido como necesitado y el padre siente esa
necesidad como masiva.
Las madres en especial sienten que su hijo
vuelve a ser su “hijito” que demanda su atención, con alto nivel de
dependencia ( aunque esto no se condiga con la necesidad real)
Cónyuges: En líneas generales, las mujeres y los hombres reaccionan en forma diferente.
Las mujeres tienen la tendencia de hacer un viraje en el vínculo hacia el rol de madre, terapeuta o enfermera.
Los hombres tienden a convertirse en el “resolvedor de problemas”,
desempeñando un rol protector, o delegando la resolución en diferentes
figuras cercanas a la familia.
Es común, en función de los
diferentes roles asumidos, la des-sexualización del vínculo y la
dificultad en hablar y poder así consensuar el nuevo “formato
matrimonial”.
Hijos: Según las edades y características personales, los hijos reaccionan de maneras diversas.
Algunos tienden a hacerse cargo de la situación, a veces en forma exagerada.
Otros prefieren no hablar del tema y parece que no les preocupara
Y están aquellos que, en su dificultad de aceptar alguna imposibilidad
en su padre / madre les “exigen” que todo siga igual. Son los que
parecen permanentemente enojados.
Es importante entender que a
ningún hijo le resulta indiferente la enfermedad de sus padres, más
allá de la forma en que lo manifieste.
Amigos: Los amigos suelen consultar diciendo
no saber qué hacer. Hablar del tema puede generar malestar y no
mencionarlo puede parecer indiferencia. A menudo quieren acompañar pero
no encuentran el modo.
¿Qué sucede en una familia que se ve sorprendida por el diagnóstico de EM?
El tiempo del diagnóstico es vivido con gran
conmoción y con las reacciones propias de una situación aguda.
Consultas médicas, estudios, eventuales internaciones, propuestas de
tratamientos.
TODO es EM y lo demás se pone entre
paréntesis. La vida familiar gira en torno a esta nueva situación. Se
relativizan otros intereses y el sentimiento inicial suele ser una
combinación de angustia y sorpresa, que incluso se intenta ocultar en
función de cuidar al integrante enfermo.
Paulatinamente se logra pasar a otra etapa, que implica la
incorporación de la cronicidad, con la recuperación de lo que fuera
puesto entre paréntesis y con un espacio destinado al manejo de la EM.
Del interjuego entre estas variables, manejo
de la enfermedad, flexibilidad para realizar cambios, y recuperación
del desarrollo de cada uno de los miembros, dependerá la posibilidad de
realizar una adaptación familiar saludable a esta nueva situación.
De la misma forma en que el proceso individual
necesita tiempo y en algunos casos ayuda, la adaptación familiar suele
resultar costosa emocionalmente para cada uno de sus miembros, es
paulatina, y puede requerir ayuda externa.
La familia también necesita una red de contención y sostén.
ARRIBA
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